sábado, 26 de abril de 2008

Las empresas vinícolas europeas desarrollan una estrategia de promoción del consumo responsable

LOGROÑO.- El secretario general del Comité Europeo de las Empresas del Vino (CEEV), José Ramón Fernández, defendió hoy que "vino y salud no son dos planteamientos incompatibles" y consideró que el sector necesita que todos los agentes "lo demuestren con una respuesta unánime".

"Es uno de los desafíos más importantes que tenemos por delante", subrayó Fernández, quien presentó el programa 'Wine in moderation - Art de vivre' en la sesión de clausura del VI Foro Mundial del Vino.

Este programa paneuropeo de promoción del consumo responsable y moderado de vino surge como respuesta a los planteamientos recogidos en el proyecto de Reforma de la OCM y en la estrategia de la Unión Europea sobre el alcohol. "Para el sector debe ser una oportunidad dar respuesta a través de la promoción del consumo responsable basado en evidencias científicas", señaló Fernández.

El programa se basa en un ideario común de moderación: "El vino es un producto natural y exclusivo; es una industria vital, un patrimonio ecológico y una forma de vivir. El vino es la cultura de la moderación y uno de los principales signos de identidad de la cultura europea. A lo largo de la historia, ha pasado de ser una fuente de nutrición básica a ser un elemento de sociabilidad cultural ligado a la alimentación".

"Nosotros pensamos que la norma de la moderación es practicada con carácter general en la cultura europea pero, para tener credibilidad, nos hemos de basar en argumentos científicos", ha señalado el ponente. Fernández ha destacado como efectos beneficiosos para la salud más contrastados los cardioprotectores y la influencia de la dieta mediterránea sobre la longevidad.

Esos argumentos -solventadas las variables tanto físicas del consumidor, como culturales de las pautas de consumo, e incluso las instrumentales, como pueden ser los diferentes tamaños de copa-, permiten cifrar un consumo moderado beneficioso para la salud en dos copas de vino al día para las mujeres, tres para los hombres y especificar que en ningún caso se ha de pasar de cuatro copas, porque entonces cambiaría el efecto sobre nuestra salud. Además, se desaconseja el consumo en menores, embarazadas, conductores y personas que trabajan con maquinaria.

Los consejos de índole cuantitativa se complementan con una serie de factores cualitativos que, en conjunto, contribuirán a que el consumo de vino sea saludable: "el consumidor debe comprender y apreciar el vino, para lo cual es recomendable beber despacio y saboreándolo. Es aconsejable acompañar el vino con una buena comida y combinarlo con el consumo de agua. Por último, se recomienda que el hábito sea de pequeños consumos regulares y nunca de grandes esporádicos".

La acción del programa 'Wine in moderation - Art de vivre' se basa en tres pilares fundamentales: la creación de un Consejo de Información del Vino que constituya una fuente fiable basada en estudios científicos sobre el consumo y las buenas prácticas, el establecimiento de unos estándares de comunicación sobre el vino basados en estos principios con autorregulación del sector para su aplicación, y el establecimientos de un programa con iniciativas educativas.

Algunos de esos programas de carácter educativo ya se pueden ver a través de la página web del CEEV. Entre ellos, se incluyen diversos diseños de folletos y pósters con dos mensajes: "Vino: el arte de la moderación" y "El vino sólo se disfruta con moderación" y una guía para el usuario.

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