sábado, 18 de octubre de 2008

La participación del Gobierno en la banca es limitada, dice Bush

WASHINGTON.- El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, buscó calmar a los estadounidenses el sábado, afirmando que el Gobierno no tiene intenciones de convertirse en accionista permanente de bancos privados.

El mandatario estadounidense conversará más tarde en Camp David con líderes europeos sobre la crisis financiera que ha sacudido a sus economías.

Bush dijo que el plan de rescate de 700.000 millones de dólares que usará el Gobierno para comprar títulos del capital de algunos bancos y adquirir algunos activos con problemas ayudará al flujo de préstamos hacia los consumidores y las empresas.

"Si el Gobierno no hubiera actuado, el hoyo en nuestro sistema financiero se hubiera hecho más profundo", dijo Bush en su espacio radial semanal.

El plan de inyectar 250.000 millones de dólares de capital a los bancos estadounidenses a cambio de papeles preferentes despertó temores acerca de la interferencia gubernamental en el sector privado.

Bush buscó disipar dichos temores diciendo que la participación del Gobierno sería limitada y que la meta es impulsar a los bancos a recomprar sus títulos cuando los mercados se estabilicen.

"El Gobierno no ejercerá control sobre ninguna firma privada, y los funcionarios federales no tendrán una silla en la mesa del directorio de sus bancos locales", aseguró Bush.

"Las acciones que posee el Gobierno tendrán derecho a voto que sólo podrán ser usados para proteger las inversiones de los contribuyentes y no para dirigir las operaciones de las firmas", sostuvo.

Bush se reunirá con su par francés, Nicolas Sarkozy, y con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Barroso, durante la tarde del sábado en Camp David, en Maryland.

Sarkozy solicitó una revisión de la actual arquitectura financiera internacional establecida justo después de la Segunda Guerra Mundial, en la conferencia de Bretton Woods, en 1944.

Bush no ha hecho ningún comentario público sobre aquella propuesta y los asesores de la Casa Blanca dicen que el foco de la reunión en Camp David será abordar la crisis inmediata.

Sarkozy, cuyo país posee la presidencia rotativa de la Unión Europea, señaló que le gustaría ver una cumbre del Grupo de las Ocho naciones más industrializadas del mundo el próximo mes en Nueva York.

La Casa Blanca indicó que durante la reunión de tres horas no se fijarían la fecha y lugar para la reunión de líderes mundiales, prevista para fin de año.

No hay comentarios:

Publicar un comentario