domingo, 19 de octubre de 2008

Partes de Estados Unidos, como California, podrían estar ya en recesión

WASHINGTON.- Uno de los asesores económicos más importantes del presidente George W. Bush dijo el domingo que algunas partes del país probablemente ya estén en una recesión y que podría llevar meses antes de que el mercado crediticio se reactive.

Muchos analistas pronostican que la economía se podría contraer en los últimos tres meses del año y en los primeros 90 días del 2009. Ello coincidiría con la definición clásica de una recesión: dos trimestres consecutivos de contracción económica. Algunos analistas dicen que la economía en declive ya está en una recesión.

La Casa Blanca se ha mostrado renuente a emplear esta palabra, tanto porque técnicamente no se ha cumplido en la situación actual, como por las implicaciones negativas que tiene.

En una entrevista transmitida en un programa de la cadena CNN, el presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, Ed Lazear, subrayó que el índice de desempleo nacional continúa en 6,1%. Lazear agregó que algunas partes del país, como California, tienen índices incluso mayores de personas sin empleo.

"Estamos viendo lo que cualquier persona definiría como una recesión en algunas partes del país", dijo Lazear.

La Casa Blanca y el Congreso esperan que el plan de rescate gubernamental por 700.000 millones de dólares pueda inyectar efectivo y confianza al ramo crediticio y dar nuevos impulsos a la economía. Bush ha dicho en repetidas ocasiones que llevará tiempo antes de que las líneas de crédito vuelvan a la vida.

Lazear dio un margen de tiempo ligeramente más específico, al indicar que llevaría "unos pocos meses antes de que podamos notar un impacto significativo".

"Pero ya hemos visto impactos", afirmó. "Lo que vemos ahora es que los bancos tienen disposición para prestarse entre sí. Este es un gran avance para la economía, pues el principal problema ha sido que los bancos no están dispuestos a confiar entre ellos".

Los legisladores demócratas han pensado en una serie de iniciativas de estímulo tras las elecciones que podrían costar hasta 150.000 millones de dólares. Lazear dijo que algunas de las iniciativas propuestas, como la construcción de carreteras y puentes, son demasiado lentas y están demasiado enfocadas en un solo sector como para que puedan impulsar la economía por sí solas.

"Podrían ser una buena iniciativa. Eso es algo que el Congreso debe decidir", afirmó. "Pero no podemos pensar en eso como un estímulo que pueda reactivar la economía a corto plazo".

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